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3 RUTAS PARA CONOCER LA GRACIOSA

Organizar una escapada a La Graciosa no es difícil. Es una isla pequeña de apenas 29 kilómetros cuadrados. Su tamaño puede resultar engañoso y hacerte pensar que en un día podrás visitar todos los puntos de interés. Los trayectos se hacen relativamente largos e intensos por los senderos inundados de arena y la ausencia de carreteras asfaltadas.

Aquí te contamos 3 rutas para conocer La Graciosa. Cada una de las rutas engloba varios de los puntos de interés, de manera que te puede ayudar a organizar tu escapada para que aproveches el tiempo al máximo.

Ruta 1: Las playas del Sur desde Caleta del Sebo

Esta ruta nos permite conocer la costas sur y sureste de la isla. El trayecto, de unos 3 kilómetros y medio, nos costará alrededor de una hora andando partiendo desde Caleta del Sebo, el principal de los dos núcleos de población de La Graciosa.

Desde el extremo sur del pueblo parte un camino de arena hacia el sur. En unos 20 minutos llegamos a la playa de El Salado, la única habilitada en la isla para acampar. Puedes reservar tu parcela aquí.

Seguimos camino hasta llegar a la playa de La Francesa. Esta es la playa más frecuentada por los lugareños y por aquellos que vienen a la isla en una escapada de ida y vuelta en el mismo día. No es de extrañar por su relativa cercanía a Caleta del Sebo y sus aguas cristalinas y tranquilas.

Playa La Francesa

Desde su orilla tenemos una panorámica preciosa: la arena blanca, el mar en calma sobre el que fondean los barcos que llegan a la isla en excursiones de un día, y más allá el Risco de Famara y toda la costa oeste de Lanzarote perdiéndose en el horizonte. Aunque se trata de una sola playa, en realidad se divide en 3 calas separadas por pequeñas zonas de roca. Desde la última de estas calas parte un sendero que asciende la colina de arena moteada de arbustos.

Sendero entre Playa Francesa y Playa de La Cocina

Después de ascender unos 15 metros seguimos el sendero ya en llano hasta descubrir ante nosotros Montaña Amarilla, uno de los lugares más emblemáticos del archipiélago chinijo. Esta montaña se erige en guardián de la playa de La Cocina, una pequeña cala de arena blanca, aguas cristalinas y un entorno muy especial por los colores ocres de la ladera de la montaña que contrastan con el turquesa del mar.

Sin duda esta es una de las rutas imprescindibles para conocer La Graciosa, pero nuestro consejo es ir hasta La Francesa en taxi desde Caleta del Sebo. El trayecto de ida nos costará 15 euros para dos personas. Desde ahí caminar hasta Montaña Amarilla y hacer el trayecto de vuelta a pie al atardecer, cuando las vistas desde el camino son preciosas, con el Risco de Famara de frente y el cielo tiñéndose de color.

Ruta 2: la costa este de La Graciosa

Esta ruta es de unos 6 kilómetros y une los dos únicos pueblos de la isla: Caleta del Sebo con Pedro Barba.

Partiendo de Caleta del Sebo hacia el norte, dejando atrás las últimas casas del pueblo, comienza un camino de arena que va bordeando la costa de forma casi paralela al Risco de Famara. En una media hora llegamos al Barranco de los Conejos. Aquí se esconde un tesoro: la playa del Barranco de los Conejos, una pequeña cala de arena blanca y aguas cristalinas, rodeada de roca volcánica.

Rutas para conocer La Graciosa

Para llegar a Pedro Barba el camino pasa de ser de arena a discurrir sobre roca volcánica bordeando la costa, así que es conveniente llevar calzado adecuado y tener precaución. En unos escasos 20 minutos pisaremos Pedro Barba.

Pedro Barba es un pequeño pueblo, con alrededor de 20 casas y nada más. Sí, has leído bien. Ni una tienda de alimentación, ni un bar, ni un restaurante. Sólo la tranquilidad de las viviendas, el muelle y una pequeña cala donde darte un placentero baño mirando al norte de Lanzarote. Una curiosidad: cerca de una de las últimas casas del pueblo se encuentran parte de los huesos de una ballena.

Aunque podemos hacer el trayecto de vuelta también andando, un taxi desde Pedro Barba a Caleta del Sebo nos costará unos 15 euros.

Ruta 3: Desde playa Lambra hasta Las Conchas

Esta quizás sea nuestra favorita de las rutas para conocer La Graciosa. En esta ocasión conoceremos algunos de los puntos menos visitados pero más especiales de la isla y tiene su fin en la que quizás sea la joya de la isla: la playa de Las Conchas. Unos 3 kilómetros de recorrido que nos descubren algunos de los paisajes más característicos de La Graciosa y los islotes del archipiélago chinijo.

Rutas para conocer La Graciosa

La ruta comienza en playa Lambra. Llegar en taxi hasta ella nos costará 20 euros para 2 personas.

Playa Lambra es la playa más norteña de la isla, desde la que se observa el islote de Alegranza y el roque del Oeste. A medida que nos acercamos a ella nos rodea una extensión de dunas de arena blanca que hace el paisaje aún más espectacular.En esta zona el mar es más bravo que en el resto de la isla, por lo que la playa no es la más ideal para el baño, aunque sin duda podrás refrescarte con un chapuzón.

Desde playa Lambra parte un sendero por la costa que en 300 metros nos lleva hasta Los Arcos, unas formaciones de basalto en forma de arco bajo los cuales entra el mar para batir con fuerza contra la roca, dejando una imagen digna de inmortalizar. Seguimos teniendo además el islote de Alegranza frente a nosotros. A medida que avanzamos bordeando la costa, asoma también el Roque del Este y se intuye Montaña Clara a la izquierda.

Los Arcos

Nuestro objetivo final es la playa de Las Conchas, que se encuentra tras Montaña Bermeja, así que tomamos esta montaña como referencia. El sendero discurre entre aquellas dunas de arena que nos acompañan desde playa Lambra. Con asombro descubrimos cómo el suelo que pisamos está cubierto de conchas de caracol, que crujen a nuestro paso. En ocasiones la tierra está seca y cuarteada y pareciera que estamos caminando por algún desierto del oeste americano.

Cuando llegamos a Montaña Bermeja, ese monte de color rojizo que nos ha servido de guía, debemos bordear sus faldas hacia la derecha, como si buscáramos el mar. Es entoces cuando ante nosotros se abre una preciosa playa de unos 600 metros de arena blanca, un mar de un color turquesa indescriptible, y vigilada por el islote de Montaña Clara.

Vistas desde las faldas de Montaña Bermeja

Aún embobados por las vistas, comenzamos el descenso hacia la playa de Las Conchas, aunque si todavía te sobran energías se puede subir a la cima de la montaña y admirar el paisaje desde lo alto. Nosotros lo dejamos para otra ocasión. Porteando a una bebé de 11 kilos y bajo un sol abrasador no nos pareció la mejor idea…

Al poco de pisar la arena nos damos cuenta de por qué recibe ese nombre. La arena se encuentra repleta de pedacitos de conchas de todos los colores y tamaños. La única pega de esta playa son las corrientes que hacen peligroso el baño. Las olas rompen con fuerza en la orilla y, aunque no lo parezca, el mar te arrastra consigo si te pilla, así que mucha precacución.

Ver atardecer desde esta playa, que mira al oeste, debe ser una auténtica maravilla, pero nosotros hicimos la ruta por la mañana, y tocaba volver a casa a reponer fuerzas. El taxi de vuelta a Caleta del Sebo nos costará otros 15 euros, aunque en nuestro caso hicimos los dos trayectos (éste y el inicial hasta Playa Lambra) con el mismo taxi y nos cobró un precio cerrado por ida y vuelta más económico que si nos cobrara los dos trayectos por separado.

Como ves, La Graciosa tiene suficientes atractivos y rutas para hacer como para pernoctar una, dos o tres noches y disfrutarla con calma.

Si te queda alguna duda, ¡no dudes en dejarla en comentarios!

Y para antes o después de coger el barco en el puerto de Órzola (Lanzarote) no te pierdas CALETÓN BLANCO, UNA PLAYA DE CONTRASTES.

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